domingo, 18 de septiembre de 2011

Charla antes de las 2 am

¡Pst! ¡Natsuki! ¡Eh! Natsuki oyó que la llamaban en susurros. ¡Soy yo!
¿Quién?
Quien escribe.
Natsuki comprendió. Aún así hizo la pregunta: ¿Quien escribe qué?
Quien te escribe.
Vaya, pensé que nunca hablaríamos de tú a tú.
Es que he procurado evitarlo, ya sabes, para no interferir y esas cosas. ¿Cómo estás?
Bien, pero no quieres hablar conmigo de cómo estoy. ¿Qué ocurre? ¿No te parecen bien mis decisiones? ¿No te gusta lo que quiero hacer?
Bueno, he de reconocer que no siempre estoy de acuerdo, pero decidí respetarte y me limito a hacer posible que esas cosas ocurran.
Pues no sé si darte  las gracias, porque lo cierto es que a veces me metes en unos líos...
Claro, lo hago para compensar tus decisiones. Si no, ¿qué papel tendría yo en todo esto? Mujer, límitate a vivir. Como decía Kierkegaard: La vida no es un problema a resolver sino una realidad a experimentar.
Kierkagaard... ¿es alemán?
¡Casi!, es danés. 
Liesl lo habría adivinado, seguro. Tengo tantísimas preguntas que hacerte... ahora mismo ando muy perdida en toda esta historia.
Lo sé, lo sé. Y me temo que no podrás aclararte hasta que no me aclare yo. Y ya van unos cuantos años...
Bueno, a mí el tiempo no me importa y el final tampoco, solo quiero seguir tomando mis decisiones.
Voy a tener que acostumbrarme a que me salgas con decisiones que no contemplo al principio.
Sí.
Natsuki, ¿cómo he de llamarte? No quiero gastarte el nombre.
Me puedes llamar Verano. Y... ¿cómo he de llamarte yo?
Llámame Shouri. 
勝利?
Hai. Verano, es muy difícil esto por lo que paso. Me impide vivir con claridad.
Ay, Shouri, es difícil ser quien soy si tú no puedes vivir con claridad. ¿No podrías hacer un esfuerzo aunque solo sea por mí y por el progreso de mi vida? ¿Acaso te gustaría que fuera así de inmadura y adolescente para siempre?
¡Viva Dios! ¡No! Natsuki rió por la forma de hablar de Shouri a la cual se le contagió la risa. Es divertido hablar así, contigo es con el único ser de menos de 40 años con el que puedo hacerlo. Bueno, pues eso, que no. De ninguna manera quiero que te quedes en esos 15 o 16 años que tienes. Verano, si no te haces adulta tu historia carecería de sentido tan abrumadoramente que tu mundo se derrumbaría y sería como si no hubieras existido jamás.
¡Qué ánimos me das, Shouri! A este paso me veo un futuro muy negro...
Más que negro es como si te esperase la Nada, pero tampoco es eso exactamente. Es que me estoy leyendo La Historia Interminable.
Shouri, ¿qué quieres de mí? ¿Qué haces hablando conmigo a estas horas?
Simplemente lo necesitaba. Pensé que así me inspiraría un poco y que tú me darías la solución.
¿Querías que yo misma te contara el final de mi propia historia? "Me sorprendes negativamente", como dijo Akari-sensei.
Sí, es absurdo, lo sé. Yo no puedo contar mi propio final ni nadie puede contar su propio final, ni siquiera después de que haya ocurrido, obviamente. Solo otros pueden hacerlo y retrospectivamente. Uno solo lo sabe desde el principio. No obstante, no lo cuenta. Pero aún así hablar contigo me ha hecho bien.
Me alegro. Dijo Natsuki sonriendo.
Buenas noches.
¡Mucha suerte, Shouri! 
¡Suerte, Verano! ¡Mucha Suerte!



 

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