martes, 19 de noviembre de 2013

Retales de una espera



El viento se deleita en cruzar de ventana a ventana
aireando los gritos, los libros y los besos. 
Ella es todas las sonrisas y yo todos los silencios.
Y con todo necesito irme,
probar a bailar descalza,
aprenderme de memoria el caos
y cantar en la distancia.
¿Cómo será gritar, cómo será llorar,
donde ellos son todos los vacíos
y yo todos los deseos?

(17 de mayo de 2013)


--------------------------------------------------------------------

Natsuki pensó en ser madre. Pero sólo tenía 21 años. Entonces lloró durante un rato e hizo un dibujo color celeste. De pronto todas las cosas que le preocupaban diariamente le parecieron un sinsentido. No quería ocuparse de su vida actual, ni siquiera quería ir a Seúl. Solo quería crecer y tener su vida hecha. Y se dio cuenta de que eso mismo deseó una vez, siendo adolescente. Ahora estaba en el momento que hace 5 años ansiaba alcanzar y, teniéndolo, solo quería seguir creciendo y tener 5 años más. Se preguntó: ¿Sería así toda la vida? ¿Desearía siempre tener 5 años más? Así es como su deseo dejó de tener sentido para ella. Pensó: “Y cuando sea madre, ¿querré ser otra cosa?”. ¿Llegaría el día en que su presente le satisficiese? El presente es lo único que tenemos. Se tocó el pelo y pensó en su pelo antes, su pelo ahora y su pelo después. Todo estaba vacío. Cuando sus deseos se vaciaban, se volvían borrosos en su mente.

(10 de mayo de 2013)

La espera de Shizuku (Susurros del Corazón)


No hay comentarios:

Publicar un comentario