lunes, 7 de mayo de 2012

Metacognición de la separatidad


 "Lo estoy diciendo con palabras,
pero es profundo"
Rosario Cubero


Al final, en el proceso de maduración, de crecimiento, de envejecimiento, en el proceso de vivir y morir uno va cada vez más en solitario. Nada más la forma que tenemos de venir al mundo marca cómo va a ser ese proceso de vida: de separación, de soledad. Desde el nacimiento, momento de separación física de nuestra madre, hasta el momento de mayor soledad por el que pasa el ser humano: la muerte. Esa separatidad no tiene que vivirse como algo negativo, la vida es así, es necesario, es obligatorio, no lo podemos elegir. Si tenemos suerte, siempre estaremos acompañados, pero la vida la recorremos en soledad. Eso hay que aceptarlo. Desde hace un tiempo para acá me dedico a revisar mi visión del mundo, mis proyectos, mis juicios, mis ideas… y veo que lo hago cada vez de forma más autónoma e independiente, cada vez más en solitario. Eso me alegra, quiere decir que voy bien. ¿Para qué empeñarse en negar la separatidad? No nos lleva a nada bueno, mejor la aceptamos y aprendemos a disfrutarla, ¡porque es que no hay otra! 



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