"Fea", "sola"... me han llamado muchas cosas. En qué medida me afecta no sé decirlo. Mentir todo el rato y ver que se me miente, cuando las cosas no son sencillas como a mí me gustan sino que se retuercen a más no poder. Hasta qué punto me afecta no sé decirlo. Esperar en una duda terrible, bajo la incertidumbre más devastadora. Cuánto más lo puedo aguantar no sé decirlo.
¿Soy feliz y luego llegan los problemas? ¿Soy poco afortunada y luego llega la alegría? Ni mil canciones de cantautor parecen ya servir. Ni una serie de ocho (?) temporadas, ni un libro sobre lo eterno, lo inmortal y lo infinito. Perdóname, Verano, pero empiezo a pensar que acabaré con indefesión aprendida.
Y luego, ver madejas enredadísimas, con líos indescifrables, hace que se caldee el alma y se funda el amor y de pronto ebulle saliendo por todas partes y no puedo evitar "echar agua por los ojos" y sentir que querría dedicar mi vida a dar todo el vapor. Pero, ¿cuál es la fuente de ese amor? ¿Mis sinapsis? ¿El "self"? ¿Mis cinco rasgos de personalidad? ¿Es el "Agua de la Vida"? ¿Eres Tú?
"Señorita, ¿le gustan el ajetreo y el bullicio? ¿Sí o no?". "No". Pónmelo sencillo y si no puedes, pues menos complicado.
Y ahora la notita de esperanza:
Si el tiempo lo dice todo, mientras haya tiempo habrá cosas que escuchar.
Don't know if it gives me real hope, pero ahora es lo único a lo que puedo aferrarme. Y el tiempo pasa independientemente de que se pare el reloj, de que en mi ordenador ponga "12:33" y en el de la pared "Una menos veinticinco".
Coping centrado en la emoción. Apoyo social, expresión emocional. ¿Adecuado o inadacuado? Una vez más, el tiempo lo dirá.
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