sábado, 25 de febrero de 2012

No soy yo, eres tú.

Aquí cada uno se labra su propia felicidad. Cosechamos y en un futuro recogeremos los frutos. Y si no cosechamos o cosechamos mal, no recogeremos nada o solo recogeremos frutos incomestibles. Lo cierto es que lo más cómodo ahora mismo, en el presente, es no cosechar y quedarse riendo - o llorando. 

"Oh, qué desgraciado soy." Pues sí, somos desgraciados, porque nos pasan cosas malas, pero siempre podemos intentar reinterpretar el dolor. Es muy difícil, mucho, a veces casi imposible. Pero, ¿por qué perder la esperanza? Tenemos toda la vida para rendirnos y ser desgraciados de verdad. ¿No trae más cuenta intentar reinventarnos? El cambio es posible, es tan posible que te ocurre aún sin que te des cuenta. Pero sí, ya sé que es más fácil pensar que nada se puede arreglar. El pesimismo me cansa tanto... ¿no os cansa a vosotros?

Esto lo estoy escribiendo con una serie de personas en la cabeza, sí. Lo peor de todo es que, a pesar del esfuerzo de síntesis y de ser constructiva que he hecho para redactar esta entrada, esto no va a servir para nada. Absolutamente para nada. Pero bueno, lo necesitaba. De todas formas con ésta quiero cerrar la etiqueta de "Posibles provisionales", ¿para siempre? No lo creo, pero para un largo periodo de tiempo. Aún así, esta puede que sea la entrada más definitiva que he escrito hasta ahora.

Para terminar dejo la traducción de la letra de una canción de la película Happy Thank you More Please: Sing Happy.

Cántame una canción feliz sobre petirrojos en primavera.
Cántame una canción con un final feliz.
Algún alegre rondelet sobre conseguir el anillo.
Canta feliz.

Cántame un soneto entero sobre estar forrados.
Alguna melodía vital sobre arcoiris uniéndose.
Nada de frases diciendo que estás fuera en el frío.
Canta feliz.

Dime que mañana va a haber melocotones y nata.
Asegúrame que las nubes se alinearán con un revestimiento plateado.
Di cómo has hecho realidad un sueño imposible.
Cántame una canción feliz.

Tócame un madrigal sobre viajes a la Luna.
O alguna balada antigua sobre dos ojos brillantes.
No puede ser lo bastante fuerte o un momento demasiado pronto.
Canta feliz.

No hace falta que me recuerdes que todo fracasó.
No necesito letras cantando días de tormenta.
Ya hay bastante a mi alrededor que está rompiendo mi corazón.
Canta feliz.

Dame un aleluya y levántate y grita.
Cuéntame que a la vuelta de la esquina el Sol brilla.
Quien esté interesado en ayudarme,
Por favor que lo haga feliz.

Solo estoy en el mercado para reírme a carcajadas.
Te dejaré rondarme hasta que venga el amanecer.
Solo haz una canción feliz.
Mantenla feliz.


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